Dejé de pensar, cerré lo ojos, sentí, lo escribí, lo pensé y lo edité
I
Cierro los ojos
Escucho el sonido sulfúrico en la respiración oxidada
Los órganos avanzando con el ceño fruncido por el tráfico
Una ventana tiritando de miedo.
Mi boca está acida gracias a ese arrollado de lluvia primaveral,
Al aceite de bacalao le da asco su primo.
Estaba helado el pasto de adentro
Y comérmelo me hizo mal,
Me siento enfermo,
Pero me sostiene el lápiz de mi mano derecha,
Como un pasamano cubierto de plástico.
En la mano izquierda mi dedo anular y medio sostiene a una mujer que recita mis textos,
El pulgar y el índice se tocan,
Sujetan mi libreta,
Forman un tres,
Tres minutos esperando,
Pero puedo soportar un poco más,
¿Por qué cerré los ojos?
Para no gritarle al chofer, abre la puerta CTM!
II
Santiago de noche y lloviendo
Voy en el metro,
La multitud hace que mi dignidad desaparezca,
Se mescle entre las piernas del vagón,
Cierran los ojos los que van abrigados
Cierran los ojos los que escuchan música
Cierran los ojos los que se abrazan
Y yo los mantengo abierto, bien abiertos
III
Busco encontrarme con alguien de casualidad,
Mujeres con pancartas,
Con megáfonos en la boca,
Tomadas de la mano,
Por la despenalización de una prohibición
Esperaba encontrarme con una poetiza,
Que se arrancaba de mis miradas,
La ansiedad le cercenaba los dedos
Sé que encanta al mundo,
Pero conmigo no puede o no quiere,
O quizás soy yo el tirita y se estanca
Para demostrar que soy una partícula de polvo que tuvo la suerte de ser vista por ella.
Después de leer esto, creo que me falta una mina
I
Volví a acordarme de ti y se me pudrió el corazón
Me dieron unas ganas locas de llamarte,
Y saber de ti,
Los suspiros ahora producen dolor,
Pero calman la angustia.
II
Estoy con la confianza baja,
Quiero a alguien en quien confiar.
No tuvimos sexo,
Pero, aun así, bebí toda la piel de su cuerpo.
Sabía a miel,
De su inteligencia
De sus canciones.
Pero no es para tanto.
III
Ahora voy donde el Oscar,
A fumarme un pito,
Tomé la micro 423,
Me recuerdo de Laura Paola,
Una vez que tomamos la misma micro
Y yo la besaba todo el tiempo,
Estando con mi amigo Max al lado.
IV
Paso por fuera de la estación Vicuña Mackena
Me veo nuevamente sentado esperándote en el piso,
Terminando de escribir un poema
Y en su último verso pongo
“Ahora ya no estas”
V
La micro está en un taco
Con audífonos escucho música gitana
Hay una pareja bailando cueca en el semáforo
Y otra al frente mío
Inundando mi espacio,
De hecho, mientras escribo estoy tocando su brazo y su cartera con mi pelvis.
VI
La micro da y da vueltas
Se subieron dos hombres con traje,
pero a diferencia mía son mormones.
Los olores mezclados del perfume barato
Y cuerpos de trabajo.
Huelo a mi Alejandra,
Mi primer amor,
De las mujeres que he tenido no he dejado de querer a ninguna.
VII
La micro deja de dar vueltas,
Ahora escucho jazz,
Una mujer de pantalón gris
Con un bonito trasero me estaba mirando
Le devuelvo la mirada con una sonrisa,
No mostrando los dientes
La cohibí porque miró para otro lado,
Después se baja.
VIII
Hay otra mujer bonita,
Pero no la mire tanto,
Ni le sonreí,
Ya le sonreí a una,
Soy fiel de sonrisas,
Por lo menos en la micro.
IX
Me acordé que tengo unos números de mujeres
Que conocí borracho,
Pero se me olvidaron sus nombres.
X
Están arreglando la calle,
Con máquinas de ciencia ficción,
Aprietan la tierra.
XI
Oscar me dijo que el viernes pasado conseguí 3 números,
Y pienso que si aplicamos
La regla del 3,
fue un sólo número.
XII
Le pedí el número a una mina en el metro,
Invente que era abogado
hasta le recite un poema (no me acuerdo cual)
me lo iba a dar,
Pero, saque mi conchita de celular,
-Un abogado no tiene ese celular, me dijo.
Oscar dice que la gente alrededor estaba muerta de la risa,
Yo no me acuerdo mucho,
Son como imágenes de un sueño,
Una realidad absorbida por el instinto
Solamente instinto y
Verdad.
XIII
Estoy en la espera de la 104
En dirección a mi casa
¿Mis calcetines de marihuana habrán pasado desapercibidos entre tanta extraña elegancia?
Sentí miedo
pensé que me iban a asaltar,
De puro perseguido y volado.
Toda la gente anda volando
Ahora escucho reggae.
Y falta un solo paradero para llegar a casa.
Imagen de portada: Nathan Oliviera
Blue Head (1990)