Dios no existe
y si algo existe
no es como lo imaginaste.
por lo menos es la vibración
que lleva a matar al lobo
por lo menos
es la aparentemente inerte, total
y espantosa música
que no suena allá afuera.
Y cuando digo afuera, extiendo el índice
y extiendo el brazo.
y miro más allá de la muerte.
no resucitarás cuando cierres los ojos para siempre
ni viajarás a un paraíso
ni nadie te culpará por las veces que erraste
o que hiciste el mal.
Tampoco te recompensaran por el bien
no habrá juicio final
ni ciudades hechas de oro
-qué mente enferma quiere vivir en una ciudad hecha de oro¿?-
ni habrán veinte vírgenes después de tu
heroica muerte…esperando
Ni dice La Verdad alguno de esos
“sagrados” libros.
Porque Sagrado es este poema
Esta hora
esta vida
y tú.